Wednesday, April 15, 2009
Monday, November 26, 2007
CONCEPTXUAL. Zones of desire

My Heart on your Hands, Photograph and documentation, 2006
Una fotografía que llora // apenas dura lo que el texto se vuelve lágrimas // Al final nada queda, tan sólo el recuerdo // ese mecanismo que alimenta la ilusión del pasado // ese dispositivo que propone la identidad hacia atrás, es decir, dispositivo ontológico de la identidad, pues sin pasado no hay presente y mucho menos futuro posible (encuentro) // "En mi recuerdo, tú" // El recuerdo se vuelve una zona pantanosa, un topos donde la memoria y del lenguaje de dos se resguardan //
The main purpose of my research is to map zones of desire. But what does a zone of desire mean? I am trying to produce a space where desire links with some other different fluxes like sexuality, language and images. In general, the space, as a tactile characteristic, modifies our behavior, our affections and our relationships between subjects. I am working in a site-specific project that involves those "real" sites, public spaces that turn into private and vice versa because of the way people use them. Those spaces try to apply Henri Lefebvre’s categories about what he calls rhythmanalysis. For this author, rhythm can be found in the "interaction between a place, a time and an expenditure of energy" (Lefebvre, 2004:15). This category is pretty useful to explain how does desire work, we could find that desire is the expended energy in a specific place and in a specific time, and it seems to have its own development, in other words, we could approach the ways as desire moves, acts and forms connections in a specific time and place. It does not mean at all that desire is bound up only with sexuality, but it does with language too.
In this sense, I am looking for the crossover between language (as writing system), sexuality and photograph, and how does desire is involved in this crossover to produce meaning, or to link chains of sense. The use of sexuality its a kind of personal writing system At the same time, I am interested on sexuality as a flux linked with other fluxes (language or images) to create desire. That is why I call this project “Conceptxual” (an intersection of conceptual and sexual meanings). In this sense, is quite useful to understand sexuality, photographic images and text as different process of constructing meaning within a specific place. Those are different systems of representation, constructions of signs, between need and its expression, between the subject who desire and its known or imagined desired object. Texts, images and body speech are in their own specific sign systems; codes; fluxes. In a very broad and inclusive way of using language, Stuart Hill says that a group of organized signs, like spoken or writing system, also visual or some other, express meaning.
Finally, this space is like a white paper, a site where you can write (or draw), a space where you can penetrate and being penetrated by the pen-is, where semen is ink and the other way around. This space tries to develop the tactile approach, the gaze of flesh, the way as body build meaning, the way as body speech becomes a kind of writing system. This is a geographical perspective, a point of view that tries to understand how the space modifies our conduct and our own desire, and how does it come “real” through language.
Utrecht, The Netherlands, November 3th, 2006.
Bibliography
Cameron, Deborah & Kulick, Don, 2003, Language and Sexuality, United Kingdom: Cambridge University Press.
Hill, Stuart, 2003, Representation. Cultural Representations and Signifying Practices (Cultural, Media and Identities Series), London: Sage.
Lefebvre, Henri, 2004, Rhythmanalysis. Space, Time and Everyday Life, New York: Continuum.
Sunday, September 9, 2007
when we have each other we have everything

when we have each other we have everything, photo-installation, Coordinates, Group Exhibition at the Academie Galerie in Utrecht, The Netherlands, 2007.
“Se trata, pues, de una arqueología de aquello que ya se pronunció; con otros vocablos, con otra entonación. Por efecto de nostalgia, sólo podemos rescatar algunas huellas, rastros, algunos indicios de lo que alguna vez fue. Si se prefiere: fantasmas, ecos, aquello que ahora se encuentra en el exilio, cuya frontera ha sido el silencio, más aún, el olvido…” // “It is about, then, an archaeology of what has been pronounced with other words, with another intonation. By effect of nostalgia we could only rescue some tracks, traces, some signs of what it was a long time ago. If you prefer it: ghosts, echoes, what is now in the exile whose border has been the silence, even more, the forgetfulness…”
Un mensaje en la acera // La acera: “lugar” de tránsito en el que se supone nada permanece. Así, se vuelve un canal de transmisión para el mensaje // Pero ¿cuál es el medio de este mensaje? ¿existe algo que lo contiene: la ciudad, la bicicleta, la acera, el propio lenguaje o la fotografía? En ningún momento se trata de que la acera funcione como el medio, el espacio de la ciudad se vuelve el soporte momentáneo de este proyecto. En todo caso es el propio lenguaje (tanto escrito como hablado, el significante) el que opera como medio. La materialidad de este proyecto no es la imagen que se produce sino el eco que articula. El habla es el espacio material donde ocurre realmente este proyecto, justo en el momento en el que el espectador-viajero se detiene a "leer" (a intentar decodificar) lo que la frase articula tanto en su sentido semántico como en su sentido político. // La fotografía expande el campo de acción del texto así como la frase, por efecto viral, se esparce en el espacio de la "polis" // Efecto doble de irradiación
© AAlejandro Navarrete,
Productor Visual
Utrecht, The Netherlands, septiembre de 2007.
when we have each other we have everything Proyecto que se presentó en la Academie Galerie en Utrecht, Países Bajos, 2007
http://www.mahku.nl/index.lhtml?cat=mahku&sub=gallery
http://www.mahku.nl/index.lhtml?cat=names&id=449&nav=fineart
Sobre el Defecto Técnico

El proyecto se divide en tres partes: la primera consiste en hacer un cuestionamiento directo al medio y la industria de la fotografía; la segunda está dirigida a la creación de una narrativa que involucra varios aspectos de la vida cotidiana como los medios masivos de comunicación (la televisión o los medios impresos), y la pornografía (imágenes obscenas, aunque no necesariamente sexuales); y la tercera se dirige a crear una estética de la alteridad sexual o lo que algunos autores denominarían como lo transexual. Intentaré explicar estos tres puntos a partir de la obra que se presenta.
A partir del error o de los defectos técnicos se pretende cuestionar las convenciones que dicta la industria fotográfica. En general, existen ciertos consensos sociales para lograr una imagen fotográfica eficiente técnicamente, sin embargo, ésta nos sitúa en una cierta estructura de poder o ideología de representación (como el carácter realista). En efecto, a través de la exploración sistemática de las posibilidades de la caja negra podemos descubrir las virtualidades propias de la cámara y de esa manera dotar al mundo de nuevas formas (informar).
Estos errores propician una narrativa personal sobre algunos acontecimientos del mundo actual mediatizado. Con el empalme de fotogramas se produce una estructura quasi esquizofrénica sobre la sobreproducción de signos culturales - “Ya no es necesario que salga de mi casa para enterarme de cómo sucede la realidad, ahora ésta se presenta a mí a través de varios medios que la filtran, sólo es necesario contar con una tarjeta de crédito, internet, teléfono y una televisión para conseguir todo sin poner un pie en el exterior de nuestra guarida”. La realidad ya no es tal, ahora ésta se organiza a partir de sus simulacros (los signos de lo real que median en la televisión y la prensa). En esta narrativa se diluye la barrera entre lo privado y lo público, lo privado se vuelve público a través del exceso visual y lo público se vuelve privado al reconfigurarse bajo una estructura desarticulada en la que los simulacros que nos organizan se deforman, dejando sus restos.
La estructura táctica de los defectos técnicos (el error) propicia, a su vez, una estética de la alteridad sexual. Se presenta un conjunto de imágenes visuales en el que se confunde el sentido sexual, político y estético. Lo sexual transgrede lo político, y éste a lo estético; lo erótico se vuelve obsceno al no dejar nada a la imaginación, y lo obsceno se vuelve ridículo al no traspasar su cualidad de imagen y llegar al ámbito político. El pastiche posmoderno da paso a la “des-estructura” esquizofrénica en la que se hace evidente el ocaso de los afectos ante una realidad mediada por la imagen simulacral.
© AAlejandro Navarrete Cortés
Productor Visual
México, DF, 2004.
Tanto el texto como la imagen fueron incluidos en el catálogo de la XI Bienal de Fotografía en el Centro de la Imagen de la Ciudad de México. Las imágenes formaron parte de la Bienal que itineró por varios estados de la República durante el 2005.
Políticamente Incorrecto (2005-06-06)

Este proyecto consiste en la documentación de varios baños públicos. Las imágenes provienen de distintos lugares de la ciudad donde la gente deja mensajes anónimos para tener sexo con otras personas. Algunos de los textos son números telefónicos, nombres o invitaciones explícitas para tener sexo. Un juego donde las fronteras entre lo privado y lo público se confunden o intercambian momentáneamente.
Mi intención era usar esos textos como plataforma y retroalimentarlos a través de otro texto-imagen que explica y describe el encuentro anónimo entre los “amantes”. Esta era una instalación de sitio específico en el Museo Universitario del Chopo en la ciudad de México, cuyo objetivo era provocar al espectador a reescribir este tipo de mensajes en el interior del baño del museo. Los mensajes provienen originalmente del espacio público y eran incorporados al espacio del museo, el efecto se invierte cuando estos textos son nuevamente reincorporados al interior del lugar de origen.
© AAlejandro Navarrete,
Productor Visual
México, DF, junio 2005
Este proyecto formó parte de la exposición colectiva en el Museo Universitario del Chopo de la Ciudad de México como invitado para la XIX Semana Cultural Lésbica-Gay, “La voluntad radical” (2005)